Asistimos como invitados a la boda de Fati y Álex el pasado 21/05/22.El pazo: sencillamente espectacular. Regio pero súper acogedor.El tiempo acompañó, hizo un día estupendo, por lo que tanto la ceremonia como el aperitivo tuvieron lugar en el exterior.El rincón de la ceremonia: maravilloso. Tanto la llegada del novio, como la de la novia, fueron de película. Ellos son personas extraordinarias, sabíamos que iba a ser una ceremonia especial (como lo son ellos) y emotiva. El entorno del pazo fue la guinda para que ese momento fuese todavía más mágico.Los apetitivos: abundantes, ricos y variados. Todo el mundo estuvo encantadísimo. Con lo cual, qué menos que felicitaros tanto a vosotros, como a los novios (por sus acertadísimas elecciones).El almuerzo tuvo lugar en un espacio "anexo", muy bonito (no es la típica carpa, como suele pasar en muchos pazos). El salón también nos pareció muy acogedor con la madera como protagonista.El novio es uno de los mejores ebanistas de Galicia, así que para nosotros fue una especie de guiño muy guay. La novia eligió una decoración perfecta para cada estancia. Pura bonitura.El menú, junto con su maridaje, como dirían ellos: ¡ORO!.Os he dado los "parabéns". Pero ahora, en lo personal, como celíaca, quiero compartir con vosotros mis sensaciones.Siendo honesta, hubo algunos pequeños detalles, sobre todo en los aperitivos y en el momento del baile, que hicieron que me sintiese algo abandonada (a pesar de la amabilidad de los camareros y de mi insistencia "en buen rollo"). Con los cual, os los transmito "por si pudieran evitarse".En el aperitivo me trajeron un "platito" con unos "trocitos" de jamón ibérico (exquisito-escaso) con pan sin gluten y un par de "cuchariñas" (muy ricas, soy una fan del foie).Después, como "quedarme solamente con ese platito", no me convencía estando de boda, tuve que "buscarme bastante la vida".Me pasé todo el rato preguntándole a los camareros: "¿de esto puedo?". Ellos, pobres, me ponían cara de póker y me decían amablemente: "tienes que esperar, te pregunto en cocina". A los que les daba la vida, en algún momento venían y me decían si sí o si no.Siendo franca, no me parece del todo bien "en un sitio de vuestra categoría" que tuviese que estar "yo" dándole la chapa a los camareros...Tendría que haber estado alguien pendiente de decirme: "mira, todo esto sí y todo esto no". Y ya hubiese sido la bomba si me hubieran dicho: "si necesitas algo, dímelo a mí, que sé de qué va la historia".Con más motivo cuando los novios habían avisado previamente, cuando yo misma había hablado esa semana con cocina (di la chapa para no dársela a los novios, que la semana B siempre es una locura) y cuando, tal y como me pidieron, me identifiqué al llegar.Otro abandono que sentí fue durante la barra libre: todos estaban "modo devoración" con los deliciosos crêpes después del porrón de copas y nadie del personal tuvo ni el más mínimo detalle de decirme: "mira, Ángela, obviamente los crêpes no son aptos para ti, pero te podemos traer tal cosita". Disculpad, pero la fruta con contaminación cruzada que pusisteis en una esquina, no lo remediaba. Aunque gracias por decirme "lo siento", cuando pregunté.Perdonadme por esto, ya sé que los celíacos somos una minoría y que "tenéis cosas para nosotros".Por lo demás: enhorabuena de corazón. Qué privilegio haber podido compartir el día especial de nuestros amigos en vuestra maravilla de pazo.¡Un abrazo!