En primer lugar, quiero felicitar, al gran equipo humano que que dirige Lucía, que regenta El Hotel y restaurante del mismo.Gracias a: Borja, Aurora (su cuñada), Juan (su hermano, que suele ayudar aquí) a Benci y Carmen. Y por supuesto a su Padre, que fue el primer contacto personal, con este gran equipo, nos dejó su “Horriu” para dejar nuestras motos debajo.Lucia, es una persona muy educada, respetuosa y, aunque al principio, puede resultar un poco fría, a medida que va pasando el tiempo, y cogiendo confianza, te abre todo, te trata muy educadamente y muy respetuosamente ( esto es lo que ella quiere de sus huéspedes: educación y respeto).Tenemos que darnos cuenta, que llegamos a un Pueblo precioso, en el que están acostumbrados a la calma y La Paz que da el lugar.El hotel está súper limpio y muy bien cuidado, todo al detalle: la decoración, las habitaciones, el entorno: su hermano todos los días a primera hora de la mañana, saca un mangueron y lo deja todo impecable de limpio, al resto del hotel y donde sus huéspedes van a pasar horas bebiendo sidra y comiendo en las mesas pegadas al río, donde enfrían las Sidras, y les da esa temperatura perfecta.La comida es espectacular, se nota que que a Lucia le gusta su trabajo y le encantar cocinar, todo se refleja en cada cosa que prepara. Y de los postres!!?? Fuaaaaaaaa una pasada. El arroz con leche con tarta de queso, insuperable.Completamente recomendable.PD: He leído algún comentario negativo, sinceramente creo que son falsos o realmente no han estado allí.Nos volveremos a ver, Lucia.