Restaurante Casa Faustino.Sinceramente, una de las gratas sorpresas de final de año. Lo tenía guardado en el maps, por cercanía a otros sitios me apareció y pensé, no tiene mala pinta. Y, efectivamente, muy buena decisión.El restaurante está situado en el Prat de Llobregat, cerca de otro conocido en mis reviews. Local pequeño, acogedor, yo tuve suerte y encontré mesa para cenar sin reserva, pero no creo que de normal, un día sin comidas de empresa, encuentres por la noche una mesa libre.🥔Empezamos con unas bravas picantonas, buenas, tiernas, con su fritura adecuada y bien cocidas por dentro. Seguimos con una croquetas de morcilla con cebolla caramelizada y queso de cabra que eran de otro nivel, suaves, contundentes y un sabor espectacular. Super tiernas y crujientes por fuera con el rebozado. Impresionantes!🥩De segundo, un solomillo al punto muy bien cocinado. Rosadito por dentro como debe ser, super tierno y que se deshacía en la boca, un placer disfrutar cada bocado, además acompañado de virutas de foie por encima.🧀🍰Finalmente, como postre pedí una tarta de queso tipo fondant. Creo que es una de las tartas de queso más buenas que he probado. El centro, estaba justo a punto de deshacerse y se iba haciendo más durita hacia la punta. Una locura, a mi me encantó!El precio por persona, contando dos cervezas 1906 por persona, los dos entrantes para compartir, un solomillo por persona y una tarta para cada uno salió a unos 38 euros por cabeza.Teniendo en cuenta la calidad y el bien hacer de todos los platos, sin duda bien pagados. El trato por parte del personal fue super amable y estuvimos muy a gusto.Nota: 10/10🔝