Estuvimos comiendo aquí hace 2 días y la experiencia fue lamentable. Partimos de la falta de profesionalidad de los camareros, chavales jóvenes sin ningún conocimiento de servir mesas. Continuamente teníamos que estar llamándolos para pedirles cosas que se les iban olvidando. Pedimos varios entrantes y segundos para cada uno. Aparte de tardar muchísimo tiempo en empezar a traer la comida (más de medía hora), cuando ya comenzaron a traer las cosas, iban sin orden ni concierto, o duplicadas, traían un segundo, al cabo del rato otro segundo, los entrantes tuvimos que reclamarlos varias veces... En la mesa estábamos comiendo algunos y otros no, algo surrealista. La calidad de la comida pésima. Un plato de pasta rellena de boletus costaba 24€ y lo que trajeron (al cabo de 1 hora de espera) fue 5 raviolis duros rellenos de algo sin sabor y cubiertos de pimienta, de forma que no se distinguían los ingredientes en absoluto. El atún a la plancha parecía una suela de zapato, totalmente seco y duro, una pena estando en un pueblo costero en donde el atún es el plato estrella de cualquier restaurante de la zona. La hamburguesa era de chiste, una masa de carne procesada tipo industrial, una vergüenza. Ya no pudimos más y devolvimos la hamburguesa, era algo incomible. En ese momento uno de los camareros jovencitos nos preguntó por qué la devolvíamos y le dijimos la razón y que por supuesto no nos la cobrase. Ante eso, él nos contestó que como la habíamos mordido teníamos que pagarla!! Increíble la caradura!! Pedimos hablar con el encargado, el cual se excusó diciendo que solamente había una persona en cocina y que no tenía experiencia, lo cual no es nuestro problema. Al final no nos cobraron la hamburguesa y algún otro plato pero el hecho es que nos arruinaron la visita a Tarifa, ya que nos dejó con muy mal sabor de boca esa experiencia.Otra cosa importante es, que cuando nos trajeron el ticket, era un trozo de papel escrito a mano, sin el nombre del restaurante, ni el CIF, ya os podéis imaginar...Es francamente triste que en un pueblo tan bonito como este, haya sitios con esta desvergüenza y la culpa realmente es de la dueña, pues conoce y permite está situación aprovechándose del "si cuela, cuela" Pero no siempre cuela, amiga....