Bueno, nuestra experiencia no fue muy buena la verdad, íbamos recomendados por un familiar que había estado y nos dijo que era un buen sitio.Lo primero es que fuimos el día 11 de marzo, coincidiendo con la feria apicola (la cual desconocíamos) al ir nos dijeron que había jaleo y que debíamos de esperar apuntándonos en una lista, no nos importaba esperar a si que nos apuntamos en la citada lista.Aquí vino el primero problema, llego gente que no estaba apuntada y la sentaron en mesas vacías, saltándose la lista establecida, aquí vino la primera queja, donde la comunicación del camarero de terraza y la barra brillo por su ausencia.Tras esto, al poco nos sentaron, y vino la segunda parte del "catastrófico servicio", tras estar sentados en la zona "callejón" del propio restaurante, estuvimos 40 minutos esperando a que nos pusieran el servicio, solicitándolo en varias ocasiones, y tras tomarnos nota de la comida y seguir sin venir les pedimos por favor si podrían traer las albóndigas de la niña que venia con nosotros, tras darle prioridad es esto (lo cual agradecemos) llego la citada comida, y seguimos esperando el servicio (pan, bebidas, cubiertos...etc) durante unos minutos mas. En total 40 minutos de espera, tras recordarlo en varias ocasiones. (por cierto, las albondigas estaban muy buenas)Luego llego la comida de los adultos, los primeros 2 de migas y una de pisto, las migas se quedaron sin ellas previamente e hicieron otras, se noto que estaban hechas a la carrera, ya que estaban un poco "crudas" pero de sabor no estaban mal, el pisto sin embargo estaba muy bueno.Los segundos fueron 3 falsos solomillos, y nuevamente una pena, por que de sabor la carne no estaba mal...pero llego fría, tras indicarselo al camarero este nos indico un "ya, claro, normal.." (es decir que debió de tardar en sacarlo desde que se lo sirvieron) ademas las patatas de haber sido caseras, mejoraría algo, pero eran congeladas de bolsa.Los postres eso si, deliciosos, el flan bien y las natillas espectaculares.Tuvieron el detalle de invitarnos a los cafés, pero eso no resarce del lamentable servicio dado.Entendemos que era un día difícil por la feria apicola, pero eso no tiene que ver nada con que haya fallos de comunicación del equipo, saltándose una lista de espera, y que tarden 40 minutos en poner unos servicios, cuando a la hora que nos sentamos ya no había el jaleo de la hora anterior (nos sentamos a las 15h) unido a los segundos fríos (por despiste,una lastima, no se veía mala pieza) hace que bajo ningún concepto recomendemos este restaurante, una pena, mis tíos comieron bien, pero nosotros, desde luego, no volveremos.Desafortunadamente no lo recomiendo.