La Casita Salòn de tè en Valderas
El restaurante La Casita Salòn de tè se puede encontrar en las concurridas calles de Valderas. Si quieres ir directamente lo encontrarás en la ubicación C/ Maria de las Hazas No 5, lugar que también podrás visitar sin problemas usando tu APP de maps favorita en coche o a pie.
¡Vamos a por los rankings! está colocado en la posición 6 de establecimientos en la ciudad de Valderas.
¿Preguntas? Debes saber entonces que La Casita Salòn de tè se comunica a través de el teléfono 987762065.
La Casita Salòn de tè dirección
🏠 Av. Seminario, 5, n° 5, 24220 Valderas, León
Últimas reseñas
Un lugar acogedor para tomar algo. Dispone de una segunda planta con una decoración cuidada además de un patio interior para quitarse de la solana veraniega. Tiene cafés e infusiones de muchos sabores. Tomé un capuchino y me gustó. Lo recomiendo.Reedito mi reseña , está cerrado actualmente, espero lleguen a un acuerdo y vuelva a ser lo que era.
No me esperaba un lugar tan bonito, agradable y de calidad en esta zona.He venido unos días a trabajar porque es el sitio perfecto si quieres concentrarte y crear.Una buena conversación, salir con ganas de volver.Te lo recomiendo aunque no estés cerca, tiene un toque vintage, inglés con productos de la tierra, una combinación de alto valor positivo.
Lugar de 10 para pasar un rato tranquilamente tomando algo. Tiene gran variedad de chocolates, infusiones, cervezas, dulces, pizzas, etc. Lugar muy acogedor y grande, con varias salas. Trato cordial de la camarera.
Me encanta ,este establecimiento,es muy agradable , tiene una decoración preciosa,para las noches de verano tiene un patio y una terraza estupendas,aparte de una gran variedad de batidos e infusiones .
Sitio agradable y acogedor. Para tomar cafés, chocolates, infusiones frías y calientes.... Tienen panninis, pizzas.Tienen una carta amplia de bebidas y comidas.Tienen una terraza con el tejado abatible para disfrutar en invierno y verano. La parte de arriba es muy acogedora y tranquila. Ideal para desayunos y meriendas.
Se podría decir que hasta este verano éste era mi establecimiento preferido en Valderas. Siempre, hasta esta última vez, me habían atendido camareras competentes y agradables. Claro que nunca hasta ahora había reparado en que detrás de la barra había un energúmeno con aspecto de portero de discoteca y que, al parecer es el dueño, que se permite el lujo de despreciar a quienes le dan de comer, es decir a sus clientes.Ponte las pilas galán!!! Por lo que he podido leer no soy la primera que me quejo de tus modales y, aunque prefiero pensar que simplemente tenias un mal día, mi familia y yo no volveremos a pisar tu local. Llámanos raros, pero no nos gusta pagar para que nos falten al respeto.Además, el nivel de tu camareras también ha bajado un poquito, tienes una muy mona y muy encantada de haberse conocido que cuando utiliza las palabras "señor" o "señora" parece más un insulto que una fórmula de cortesía.En fin, como ya han dicho otros: ¡¡Una pena!!
Una pena, un local y un sitio estupendo que visitaba siempre y que a partir de hoy no volveré a pisar gracias a las malas maneras de su dueño, que sabe muy poco de llevar un negocio cara al público.CONTESTACIÓN AL PROPIETARIONo soy yo de las que piensa eso de que "el cliente siempre tiene razón", pero que el dueño de un establecimiento se permita abroncar a un cliente sin ni siquiera preguntar su versión...Ya que te permites relatar como ciertos unos hechos que te han contado, por que tú no estabas presente, al menos deja que yo te cuente mi experiencia en primera persona.Cuando tu compañera nos preguntó que queríamos, "el señor de unos 50 años" pidió tres bolas de helado a lo que ella respondió que los helados se servían en cucurucho o en tarrina y solamente podían ser de una o dos bolas, y si no tendría que ser una copa. Como lo que él quería eran tres bolas (no una, ni dos) se le pidió que nos sirviera una copa con tres bolas de helado. Cuando nos trajo las consumiciones, las tres bolas de helado llegaron ocultas bajo una gran capa de nata, a lo que "el señor de unos 50 años" le dijo literalmente "me has matado, esto yo así no me lo tomo" y entraron los dos en un bucle de: "es que señor ya le dije...", "Ya pero esto no es lo que yo pedí..." sin que en ningún momento se levantara la voz ni se dijera ninguna "lindeza" a tu compañera, únicamente se le pidió que retirara la copa, cosa que no hizo. No obstante, en ese mismo momento y para evitar que tu compañera diera otro paseo, ya que tenía que volver a abrirnos una botella de cerveza, se abonaron las consumiciones. Cuando regresó se volvió a pedir que retirara la copa porque el helado se estaba derritiendo y no lo íbamos a tomar y, otra vez entramos en el mismo bucle: "Señor, ya le dije...", "Ya pero esto yo no lo quiero..." y, otra vez, la copa quedo allí.Al momento salisteis tú y tu buena educación a preguntarnos "amablemente" en que recipiente tenias que servir las tres bolas de helado y, por fin, te llevaste la dichosa copa ya escurriendo por todas partes. Pero claro, la cosa no podía quedar ahí, al poco rato tu sufrida compañera nos lanzó con una fuerza que me hizo dar un bote en la silla el importe de la copa (cosa que en ningún momento habíamos pedido) por lo que yo entré en el local y te lo devolví de la mima manera, aunque con un poquito menos de intensidad (a ella lo único que le dijimos es que esa dinero no era nuestro).El resto no es necesario que te lo cuente porque, aparte de ser tú el gran protagonista, se enteró medio Valderas. Y sí, puedes llamarme sinvergüenza a voces, por escrito o incluso en lenguaje de signos sinceramente creo que personas como tú piensen eso de mí dice mucho en mi favor.Desde mi punto de vista, la única falta de respeto que hubo fue la tuya hacía todos tus clientes a los que no creo que resultase agradable tu espectáculo de voces y falsas acusaciones.No obstante te pido perdón. Perdón por no habernos expresado con claridad a la hora de solicitar el servicio, quizás si hubiésemos pedido una copa de tres bolas de helado sin nata, hubieseis sabido en que recipiente servirlo. Perdón, por no entender que el error era nuestro y por lo tanto debíamos tomar la copa obedientemente. Perdón porque, a pesar de la tensión creada, intentamos tomar la cosa con humor y nos reímos (en ningún momento de tu compañera) y no me descojoné, entre otras cosas porque lo que yo tengo son ovarios. Perdón porque, a pesar de tú maltrato, no pedimos en ningún momento la devolución del importe ni las hojas de reclamaciones...Y, por último, ¡¡¡Bravo por ti, eres un gran Quijote!!, pero asegurate de que luchas contra gigantes, no contra molinos.
Muy buen sitio para tomarse unas copas o unas tapas, muy buen trato con el cliente y bonita decoración tanto exterior como interior. Las camareras guapísimas sobre todo la bajita, esa tal Jenny o algo parecido.
Entramos en este agradable café porque nos gustó su decoración exterior y el interior nos gustó aún mas. Un sitio muy agradable para tomar una bebida caliente o fría acompañada de tapa dulce o salada. Una buena música que te permite hablar sin tener que gritar, cosa rara hoy en día en los cafés y bares españoles. Otro detalle a reseñar es el servicio de señoras...muy limpio y no le falta detalle. También cosa rara en los bares españoles donde, en muchos de ellos, el mantenimiento brilla por su ausencia. Enhorabuena al dueño. ¡Ojalá tuviéramos un café así en mi ciudad!
Un local que te hace sentir "en casa". Lugar acogedor con buen servicio y buenos detalles como acompañar los cafés con pequeñas piezas de bollería. Terraza interior agradable y segunda planta con original decoración. Destacar que no disponen de cañero para tirar cañas, aunque sí una buena selección de cervezas en botella.
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Características
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Si tienes alguna duda puedes ponerte en contacto con La Casita Salòn de tè llamando al 987 62 10 03.
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153 clientes de La Casita Salòn de tè le han puesto una puntuacíon media de 4,5.