Una completa vergüenza. Primero, no tienen personal que hable castellano siendo que el local está ubicado en España, y no, no me pueden decir que entienden porque literalmente al llegar les dijimos que teníamos una reserva para tres y no entendían ni eso.Segundo, nos traen la carta (carta que no retiraron en ningún momento de la mesa, ni estando la comida servida) e indicamos claramente lo que queríamos señalando directamente en la carta y comunicándonos con ella en inglés (ya me pareció fuerte tener que ponerme a hablar en inglés estando en España cuando las numerosas veces que he estado en Inglaterra jamás he podido comunicarme en castellano); pues, al parecer no le bastó con que le comunicásemos lo que queríamos de forma tan detallada porque nos trajeron solo la comida de dos personas de la mesa (por no hablar de los 40 minutos que estuvimos esperando a que sacasen los platos), el tercer plato no llegaba y cuando una de las camareras se dio cuenta de que mirábamos hacia la cocina es cuando nos pregunta si queremos algo más (insisto TODO en inglés), me quedo obviamente a cuadros porque sé que me va a tocar esperar otro buen rato a poder cenar, y efectivamente, así fue a las 21:42 hicimos el pedido y hasta las 22:42 no lo tuve en mis manos. A todo esto, le dije a la camarera que claramente le había indicado las hamburguesas que queríamos y solo se le ocurre decirme “ah” y al de un rato viene diciéndome que “the burger is coming” (is coming, pero, otros 30 minutos en servírmela). Ni un perdón, ni una invitación de cortesía mientras esperaba, ni descontarme la hamburguesa. Literalmente, se la sudó completamente. No soy una persona jeta, no quiero que me regalen nada, pero, dice mucho de un local cuando comete un fallo y no sabe compensar ese fallo, y ya no solo eso NI PEDIR PERDÓN. A todo esto, mientras esperábamos el tercer plato, veíamos cómo sacaban comidas a gente que había llegado más tarde (recalco aquí que todos ingleses, bastante casualidad que justo los que recibían buena atención en la terraza lo eran).Tercero, ni la mesa preparada, llegó la comida y no teníamos cubiertos, ni servilletas. Se los pedimos y nos trae la grandiosa cantidad de DOS SERVILLETAS, no vaya a ser que nos den servilletas de sobra y se arruinen. Miserables.Cuarto, pedimos la cuenta y yo ya intuía que iban a cobrarnos de más; pues, acerté. Nuestra cuenta era 31,50€ mas las aguas que calculé que en total, aproximadamente serían unos 36 euros. Pues, en la cuenta ponía 42 porque con toda su cara nos cobraron una hamburguesa de más, tiene gracia la cosa te olvidas de una hamburguesa y encima me cobras una más, llegó un punto que no sabía si es que, simplemente, eran torpes o sencillamente querían ver si podían sacar unos euros de más. Acabé optando por lo segundo, teniendo en cuenta que cuando le comenté el error a la camarera me estaba intentando hacer ver que no, que esa era la misma hamburguesa pero que no le daba la hoja para escribirlo todo en la misma línea, mentira porque había dos precios distintos para cada línea escrita. Finalmente, me trajo la cuenta bien. Cabe recalcar también el tiempo que estuvimos para que nos trajeran la cuenta que no fue poco.Cabe añadir que todo esto ocurrió sin que estuviese el local muy concurrido por lo que no, las demoras no se debían a que hubiese mucha demanda.Para concluir, decir que soy española, un país que prima por su especialización en hostelería, bastante superior a la media de Europa; así que, sé cómo se debe tratar a los clientes y más aún después de los numerosos fallos, básicamente, porque aunque los errores ocurran en tus manos está reconducirlos, y lo de ayer era error tras error, es inconcebible tratar así a tu público. Sobretodo, el hecho de no pedir ni un miserable perdón, muy en la línea de lo miserables que fueron con las servilletas.Y no, no todo vale. La comida es comida normal que puedes encontrar en muchos otros sitios y con mejor servicio. Además de que el tema aquí no es la comida, sino el pésimo trato. Son el claro ejemplo de que no cualquiera sirve para la hostelería.