Una decepción total, no lo recomiendo en absoluto, al menos en días festivos con ajetreo aunque tengan reserva con antelación y crean que tendrían que estar preparados para más afluencia de lo habitual, como es de esperar, pero no. Aquí os cuento mi experiencia tal y como ocurrió:Viernes santo, 15 de abril de 2022, hicimos por la tarde una reserva previa de la mesa para 5 comensales (4 adultos y una niña de 6 añitos) para cenar a las 22:30h. Llegamos aproximadamente a dicha hora pero la mesa reservada se la habían dado a otros clientes por error. Se disculparon. Esperamos a que nos montasen de improviso una mesa para los 5 comensales y lo hicieron pero, sin la carta del menú, ni cubiertos, ni servilletas y ni tan siquiera nos tomaron nota para pedir las bebidas. Esperamos 5 mtos. y llamamos a la camarera para pedir las 4 bebidas (mi niña no pidió nada ya que yo llevaba su botellita de agua de la patrulla canina en mi bolso, ya se sabe los peques y más días así...) pero sólo trajeron 3, faltaba 1 ... a las 22:55h. llamamos de nuevo a la camarera y le reclamamos la bebida que faltaba y la carta, sólo trajo la bebida. Fui entonces a la barra a pedir la carta y reclamar que llevábamos ya media hora esperando y no nos habían tomado notas y mi niña, ya estaba con hambre a lo que me dijeron que pidiésemos y que nuestro pedido serían los primeros platos en salir, sobretodo el de la niña pero, no teníamos la carta todavía,la pedí nuevamente, la cojí y me la llevé a la mesa. Después de pedir, tardó como unos 15 mtos. y trajo la comida de la niña pero sin cubiertos, sin servilletas, ni picos ni pan...fui a la barra a por ellos, me dieron el cubierto y servilleta de la niña tan sólo (no sin antes pedírselo a la camarera y no nos los trajera) y la comida de los adultos, la trajeron sobre las 23:40h. pasadas, estaba templada e incluso uno de los platos con la carne medio hecha. Según la camarera, los cocineros no le habían avisado de que había salido nuestro pedido, le volví a recordar que por favor trajera los cubiertos pero, caso omiso, de nuevo tuve que acudir a la barra a por los cubiertos, servilletas, picos y pan. Mi niña sin cenó sin pan obviamente.Se disculparon por la tardanza y le regalaron a mi pequeña una bola de helado por la espera. Pedimos la cuenta, éso sí que no se demoró apenas y la guinda del pastel es que en ella se cobraron una botella de agua pequeña que no habíamos pedido ya que la botellita de agua de mi peque la traje de casa, la saqué de mi bolso y la puse encima de la mesa desde que nos sentamos, ¡no sabía yo que vendían allí botellas de agua de la patrulla canina para tal confusión y encima personalizadas puesto que estaba escrita en ella con indeleble el nombre de mi niña! ni la reclamamos...¿Estaba buena la comida? sí claro, después de la gran espera y ¡el hambre!Jamás recomendaré dicho lugar y mucho menos volveremos a ir.