
Los platos típicos de Alemania están llenos de sabor y combinaciones exquisitas entre los que las salchichas, patatas y col tienen un gran protagonismo.
En este artículo vamos a repasar los platos principales, guarniciones y postres tradicionales de la gastronomía alemana que no puedes perderte si tienes la oportunidad de visitar un restaurante especializado en esta gastronomía.
15 platos típicos de Alemania
Echa un vistazo a los principales platos que forman la cultura gastronómica de Alemania y anímate a probarlos pronto.
Rouladen

El rouladen es un rollo de carne de res, preparado con lonchas de carne de vacuno, ternera o cerdo.
Las lonchas de carne envuelven el relleno de panceta con cebollas, pepinillos y mostaza, formando un rollo. El rollo se dora y se sella, para luego estofar en una salsa roja a fuego lento.
Este plato de la gastronomía alemana suele servirse con puré de patatas, col roja, salsa o albóndigas.
Leberkäse

Otro producto importante de la gastronomía de Alemania es el leberkäse.
Se trata de un pastel de carne elaborado con una mezcla de ternera en conserva, hígado, cebollas y carne de cerdo.
La carne y demás ingredientes se trituran y se colocan dentro de un molde de pan para hornearlo. Se retira del horno cuando su corteza está dorada.
Se sirve con panecillos y se adereza con mostaza.
Kartoffelsalat

Otro de los platos típicos de Alemania es el kartoffelsalat, una ensalada de patatas que forma parte de los elementos principales de la gastronomía alemana.
Esta ensalada se prepara con patata cocida en dados, especias y mayonesa. Existen variaciones en las que se agrega huevo cocido, cebolla u otras verduras.
Es la guarnición perfecta para cualquier plato, sin importar la estación del año.
Schnitzel

A pesar de que el schnitzel es un plato originario de Austria, se considera uno más entre los platos típicos de Alemania.
Es una chuleta con jamón y queso empanada, con un exterior crujiente tras freírlo.
Este plato se sirve con una guarnición de patatas y ensalada verde.
Flammkuchen

El flammkuchen es un tipo de pizza preparada con una masa delgada.
A diferencia de la receta tradicional, la masa no lleva levadura para evitar que crezca.
Se puede comer con diversas combinaciones, pero su versión clásica se prepara con beicon, crema fresca y cebolla.
Otros ingredientes perfectos para este plato son las setas, salmón, cebollino, tomate cherry, ajos tiernos, queso Brie y espinacas.
Königsberger Klopse

Esta receta trata de albóndigas de carne cocidas en salsa blanca y decorada con algunas alcaparras.
Las albóndigas son preparadas con carne de ternera marinada con pimienta, anchoas, cebolla, huevo y otras especias.
La salsa blanca que acompaña estas albóndigas se prepara con zumo de limón y alcaparras.
Si lo ordenas en cualquier restaurante te lo servirán con patatas cocidas.
Brezel

Otro de los platos típicos de Alemania y que seguro conoces es el Brezel.
Es una especie de galleta horneada y salada, cuya forma simula ser unos brazos unidos.
Se sirven como guarnición o como aperitivo cuando te encuentras en un bar tomando cervezas.
También los encuentras en panaderías, donde puedes comerlos con mantequilla, queso o lonchas de embutidos.
Currywurst

El currywurst es otro plato emblemático de la gastronomía de Alemania, cuyo origen se remonta a la posguerra.
Se trata de una salchicha de cerdo, servida con una salsa preparada con curry en polvo y ketchup.
Puedes ordenar este plato en cualquier restaurante alemán, donde lo acompañarán con panecillos y patatas fritas.
Bratkartoffeln

Otro de los elementos principales de la gastronomía alemana es el bratkartoffeln.
Son unas patatas deliciosas que acompañan cualquier plato fuerte y se dice que es su versión de las clásicas patatas fritas.
Se preparan pelando e hirviendo las patatas. Una vez listas, se escurren y fríen junto a tocino y cebolla troceada.
Bratwurst

Un plato típico de Alemania que suele comerse en los puestos callejeros es el bratwurst.
Se trata de su clásica salchicha a la parrilla, que es preparada con una mezcla de carne de ternera y cerdo marinada con nuez moscada, alcaravea, jengibre y cilantro.
La salchicha se cuece en la parrilla por unos minutos hasta que su piel se torne crujiente. Se come aderezada con ketchup y mostaza, dentro de un pan o con mostaza y chucrut.
Sauerbraten

Si te preguntas cuál es el plato más típico de Alemania, el sauerbraten es la respuesta. Es un asado que forma parte de sus platos nacionales.
Se puede preparar con cualquier corte de carne, ya que se ablandan con su extenso proceso de marinado.
En su caso, el corte de carne se deja reposar por 10 días en un marinado que contiene vino, hierbas, vinagre y especias.
La carne se asa y se sirve junto a una buena porción de col estofada, albóndigas y una refrescante cerveza.
Rote grütze

Uno de los postres típicos de la gastronomía alemana es el rote grütze.
Es un pudín que se prepara con frambuesas, cerezas, grosellas negras, fresas y grosellas rojas.
Las frutas se cocinan en su jugo y se espesa utilizando harina de maíz o maicena.
Se sirve con crema, helado, leche o salsa de vainilla.
Knockwurst

Otro plato de la gastronomía alemana que se prepara con salchichas es el knockwurst.
La salchicha es elaborada con carne de cerdo y res molida. La calidad es superior a otros tipos de salchicha, gracias a la materia prima de primera que se emplea.
Se cocina en agua caliente y se sirve dentro de un pan de centeno. Si deseas, lo puedes aderezar con mostaza de Dijon.
Hasenpfeffer

El Hasenpfeffer también forma parte de los exquisitos platos típicos de Alemania.
Esta receta es un estofado de conejo, que se cocina en una olla con vino y cebolla. También se le agrega vinagre y sangre de conejo para que espesar el guiso.
Algunas regiones y países tienen variantes interesantes de este plato al agregarles otros condimentos como pimentón dulce o picante.
Maultaschen

Otro plato típico en la gastronomía de Alemania son las Maultaschen.
Se trata de una masa de pasta que se rellena con una mezcla de carne con espinaca, huevo, perejil, cebolla y especias.
Son tubulares para rellenar tal como un canelón, pero con forma cuadrada o rectangular como un ravioli.
Se cocinan por unos minutos en agua caliente y están listos para servir.



