Entramos por casualidad porque en su cartel de la calle anuncian cazuelitas. Cazuelitas que no vi por ninguna parte.Lo primero que nos dijeron fue que nos atendían pero que NO esperásemos nada caliente de primer plato, lo cual nos pareció raro, pero como nos ofrecieron un filete con papas, malo sea que todo sea una catástrofe. Pero así fue.De primero pedimos una ensaladilla rusa y una ensalada "de pollo". Ambas vinieron aliñadas, si por aliño entendemos "bañadas en vinagre".La ensalada de pollo venía espachurrada, como si hubiera estado cubierta por un plástico en la nevera. Y la base estaba llena de salsa de vinagre ya reseca en el plato. Es decir, que llevaba tiempo allí. Nunca aliño la ensalada, por lo que comer vinagre con unas hojas sueltas de lechuga me hubiera resultado imposible de no haber tenido pan (que estaba muy rico, aunque era muy escaso). Tenía tanto vinagre que los maíces de la ensalada no sabían dulce, de hecho, no sabían a nada.Y el pollo... ¡ay, el pollo! Era como masticar chicle. Estaba... ¿gelatinoso? Estaba blando, y pese a la poza de vinagre sabía como pollo en mal estado, pollo mareado olvidado al fondo del frigo un día, dos días, tres también.Tampoco sé por qué bañaron en vinagre la ensaladilla rusa.En cualquier caso, no es que ambas ensaladas estuvieran aliñadas exactamente, porque no había rastro alguno de aceite o sal.El lomo con patatas, dentro de todo esto estaba bien. Patatas fritas de las que ya vienen preparadas en la bolsa. Lomo cortado muy fino, por lo que te ponen tres filetes que ocupen más plato que estómago.Y de postre pedimos arroz con leche y flan de café. Descartamos el helado porque es de esas tarrinas que son de chocolate y vainilla y saben artificial. Y nos arrepentimos (creo).El arroz con leche era una sopa de arroz, como echar crispis en un tazón. El arroz duro, que si se hubieran molestado en dejar en cocción un rato más seguramente no hubiera estado así, ni hubiera sido servido en un mar blanco.El flan de café tenía una capa de gelatina de nosequé sobre el flan. Sin caramelo. Una textura rarísima.Y las cervezas que pedimos tenían hielo. Fresquitas, supongo.Menos mal que fueron amables. Porque 15€ + dos días con cólicos en la boca del estómago por este menú...